En Colombia, los procesos participativos aportaron una perspectiva distintiva para el desarrollo del programa: cómo traducir la sostenibilidad en soluciones que puedan crecer, adaptarse y responder a realidades diversas.
A partir del trabajo que se llevó a cabo en las dos instituciones colombianas que integran el consorcio se configuró una mirada que combina desarrollo territorial con proyección regional
Entre las principales preocupaciones aparecieron problemáticas como el calor urbano, la presión sobre zonas costeras, la contaminación del río Magdalena y las desigualdades sociales. Frente a este escenario, las mesas proyectaron futuros posibles donde estos desafíos se convierten en oportunidades: ciudades más integradas a su entorno, economías que reutilizan recursos, comunidades que participan activamente en la gestión ambiental y emprendimientos con capacidad de insertarse en mercados más amplios.
Uno de los aportes más claros de la experiencia colombiana fue el énfasis en la escala. No solo se trata de diseñar buenas soluciones, sino de pensar desde el inicio cómo pueden sostenerse, replicarse y crecer. Esto implica incorporar herramientas vinculadas al desarrollo de modelos de negocio, el acceso a financiamiento y la validación en contextos reales.
Al mismo tiempo, apareció con fuerza la necesidad de revisar las formas de liderazgo. En lugar de perfiles centrados en la toma de decisiones vertical, se priorizan capacidades vinculadas a la escucha, la negociación y el trabajo con otros. La implementación de soluciones, en este sentido, se piensa como un proceso compartido más que como una intervención unilateral.
Otro eje diferencial fue la importancia de ampliar el acceso a la formación. Se destacó la necesidad de propuestas flexibles que puedan adaptarse a distintos territorios y trayectorias, permitiendo que más personas se involucren en estos procesos de cambio.
En conjunto, la experiencia colombiana introduce una clave específica dentro del proyecto SLGB: la combinación entre alcance, implementación y proyección. Una forma de pensar la sostenibilidad no solo como objetivo, sino como práctica capaz de sostenerse en el tiempo y expandirse en distintos contextos.













