Nueve universidades, una ONG, una empresa y un mismo horizonte: formar los líderes que la transición sostenible necesita.
Durante décadas, la universidad latinoamericana formó profesionales para economías que hoy están siendo cuestionadas en sus bases. La pregunta que atraviesa a muchas instituciones académicas de la región es cómo reorientar esa formación sin perder rigor, con una visión de negocios y sin desconectarse de las realidades productivas concretas donde sus graduados van a actuar.
La respuesta, en parte, ya está ocurriendo. En Argentina, startups como Puna Bio, Splight y Calice cerraron rondas de inversión millonarias sólo en 2025, en sectores que van desde agrobiotecnología hasta energía y gestión de recursos naturales. Kilimo desarrolló una solución de inteligencia artificial para la gestión del riego que permite a productores calcular cuándo y cuánto regar para aumentar rendimientos y reducir el consumo de agua, y luego vender esos ahorros a empresas comprometidas con la neutralidad hídrica.
En Colombia, Amazonia Emprende funciona como una “escuela forestal” para la restauración de la selva amazónica, con participación activa de comunidades locales como motor del modelo de negocio.
En Ecuador, Awá Nutrition transformó superalimentos andinos y amazónicos (quinoa, chocho) en productos de alto valor agregado: surgió como idea en 2014, se constituyó formalmente en 2016 y tras tres años de investigación lanzó sus primeros productos, escalando hasta cadenas de autoservicio, farmacias y e-commerce.
Lo que tienen en común estos emprendimientos es una decisión de diseño de negocio: la sostenibilidad aparece como arquitectura del modelo, y eso requiere un tipo de formación que todavía escasea en la región.
El consorcio SLGB reúne a nueve universidades de seis países bajo esa premisa: la transición ecológica necesita líderes formados para ella, con capacidad de operar en la diversidad de contextos en que esa transición va a ocurrir. Con 258 estudiantes de Argentina, Colombia y Ecuador ya cursando la Diplomatura en Liderazgo Estratégico en Negocios Verdes, esa apuesta empieza a tomar forma concreta.













